Mitos sobre fertilidad que todavía persisten Ideas erróneas que obstaculizan la llegada de tu bebé

Hola a todos. Afortunadamente, los usuarios saben cada vez más sobre enfermedades de transmisión sexual, anticoncepción, embarazo y parto, pero lo cierto es que este fenómeno no ha discurrido de manera paralela en lo referente a la concepción y reproducción. Por eso hemos recopilado los mitos sobre fertilidad a los que los especialistas en reproducción nos enfrentamos cada día en la consulta.

  • Mis ciclos son regulares y mi regla no tiene variaciones significativas; puedo quedarme embarazada sin problemas. Es uno de los mitos sobre fertilidad más repetidos, pero no es cierto. No todos los ciclos son ovulatorios, de manera que no en todos ellos puede lograrse un embarazo. Las cifras apuntan a que el 80% de las reglas sí han producido un óvulo fecundable; el resto no.
  • La fertilidad masculina no tiene fecha de caducidad. No es así. Aunque la fertilidad masculina tiene una vida más prolongada que la de la mujer, lo cierto es que no es infinita. Asimismo, la exposición a tóxicos, a la contaminación ambiental… ha deteriorado la calidad del semen en la población. Actualmente, se calcula que un 40% de los problemas de fertilidad tienen origen masculino (otro 40% es atribuible a la mujer y el 20% se debe a motivos mixtos o desconocidos).
  • En mi familia no hay problemas de infertilidad; luego yo tampoco los tengo. Hay enfermedades de carácter genético que posteriormente condicionan la capacidad de tener hijos. No obstante, el hecho de que no haya casos diagnosticados de infertilidad en la familia no excluye la posibilidad para el resto de los miembros de la familia. Se trata de otro mito sobre fertilidad completamente infundado.
  • Hay mujeres en mi familia que han tenido hijos después de los 40 años; yo también podré. El historial reproductivo de cada mujer es independiente; además de que hay que tener en cuenta el factor masculino. Asimismo, hay que valorar otros parámetros antes de compararse con otros miembros de la familia (estado de salud general, historial clínico, condiciones ambientales, embarazos, partos y abortos previos, lapso de tiempo entre gestaciones…).
  • No tengo que dejar de fumar hasta que no me quede embarazada. Es una creencia completamente falsa que, paradójicamente, sigue teniendo bastante arraigo entre los usuarios. Cada vez hay más evidencias científicas que indican que las posibilidades de lograr un embarazo se reducen hasta un 50% si la mujer es fumadora y que en torno al 13% de los casos de infertilidad femenina se deben, directamente, al tabaco. De hecho, uno de los primeros consejos que los especialistas damos a las personas que buscan un embarazo es dejar de fumar cuanto antes.
  • Hago ejercicio y estoy sana y en forma. Mi pareja también, así que lograremos embarazarnos pronto. Lógicamente, unos hábitos de vida saludables son más favorables a la hora de lograr un embarazo, pero hay factores que el ejercicio y la dieta no pueden cambiar (problemas que causen infertilidad, como la endometriosis, la obstrucción de alguna trompa de Falopio, la reserva ovárica baja por cuestiones desconocidas, la edad de los progenitores, alteraciones en el semen del varón…).
  • Las enfermedades de transmisión sexual no influyen en la fertilidad. No es cierto. Algunas de estas patologías, a pesar de curarse con los tratamientos pertinentes, pueden dejar secuelas que disminuyan las posibilidades de engendrar un hijo por medios naturales.
  • Hay mujeres famosas que han tenido hijos con 45 años o incluso más; no hay de qué preocuparse. La inmensa mayoría de los casos de mujeres populares o conocidas de los que tenemos noticias que han sido madres en torno a los 45 años lo han sido gracias a la reproducción asistida y, normalmente, por medio de la ovodonación. Las mujeres deberían tener claros los plazos que marcan su fertilidad para planificar su vida reproductiva y buscar la opción más conveniente según el caso.
  • La fertilidad se agota cuando aparece la menopausia. No es así. La reserva ovárica de una mujer sana experimenta un descenso brusco a los 35 años y desde ese momento el número de óvulos viables comienza a descender progresiva y rápidamente. Aunque la edad de corte no es exacta y depende, por ejemplo, de si la mujer ha sido madre previamente, se estima que a los 45 años la reserva ovárica está prácticamente agotada, aunque la menopausia todavía suele tardar algunos años más en aparecer.
  • Tenemos relaciones sexuales a diario; el embarazo llegará pronto. Las relaciones sexuales diarias incrementan la posibilidad de lograr un embarazo. Sin embargo, una pareja que esté buscando una gestación debería prestar atención más al momento de las relaciones sexuales (el momento más fértil es el período periovulatorio ) y controlar la ovulación de la mujer; que es cuando el óvulo maduro sale del ovario y viaja hacia las trompas de Falopio, un proceso que se produce  14 días antes de que baje la regla.  Para incrementar la posibilidad de embarazo, lo idóneo es que las relaciones sexuales tengan lugar justo antes o durante la ovulación (ya que los espermatozoides pueden vivir en el interior de la mujer un par de días después del coito). En caso de las mujeres con ciclos regulares estos plazos son mucho más sencillos de calcular.
  • Tengo obesidad, pero eso no me impedirá embarazarme. Esto no sólo no es cierto, sino que no es verdad en ni en el caso de la mujer ni tampoco en el del varón. Hombres y mujeres con un exceso notable de peso ven reducidas sus posibilidades de engendrar un hijo, ya que los cambios hormonales ligados a la obesidad perjudican la producción de óvulos y de semen normales.
  • Los suplementos pregestacionales son únicamente para ellas. Ácido fólico, yodo y zinc son viejos conocidos de las mujeres que están planificando una gestación, ya que estos compuestos mejoran la calidad ovocitaria y, sobre todo, previenen los defectos del tubo neural del bebé. No obstante, las investigaciones demuestran que el ácido fólico, la coenzima Q10, las vitaminas E y D, así como el zinc también mejoran la calidad del esperma, de manera que ellos también deberían plantearse tomar estos suplementos si desean engendrar un hijo.

Si crees que necesitas ayuda para lograr un embarazo, contacta con URA Quirónsalud en San Sebastián, Bilbao, Pamplona o Vitoria

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