URA Quirónsalud Donostia cumple 25 años También celebramos el embarazo 5.000

Hola a todos. Cerramos el mes de abril con un montón de motivos para estar contentos. Por un lado, Reproducción Asistida Quirónsalud Donostia cumple 25 años, justo cuando nuestra familia se amplía con el embarazo número 5.000. Además, esta nueva gestación se ha producido en el mes en el que cumplimos 25 años de trayectoria, una etapa redonda en la que hemos avanzado en todas las áreas relacionadas con la Reproducción Asistida hasta convertirnos en referente.

Tal y como contábamos en el cuarto programa Mejórate, que emite Teledonosti, en nuestros inicios lograr 5.000 embarazos era una meta prácticamente inimaginable. El primer bebé fruto de la reproducción asistida en el mundo, llamado entonces bebé probeta, nació en 1978; en España se produjo en 1984, en el Instituto Dexeus de Barcelona y nosotros fuimos pioneros en Gipuzkoa inaugurando nuestra unidad en 1993 y viendo nacer nuestro primer bebé en 1994, pero lo cierto es que por aquel entonces las tasas de éxito en reproducción asistida eran realmente bajas.

No obstante, la progresión en nuestra unidad ha sido exponencial y las cifras dan fe de ello. El bebé número 1.000 llegó ocho años después de comenzar nuestra andadura; los 4.000 restantes hasta lograr la cifra actual han venido  proporcionalmente en un periodo bastante más corto.

Los avances tecnológicos 

Técnicas de reproducción asistida más vanguardistas y eficaces que hemos incorporado en cuanto hemos comprobado que servían para optimizar nuestros resultados.

Vitrificación ovocitaria. Esto nos ha permitido preservar la fertilidad femenina de manera eficaz. Hace no muchos años, únicamente podíamos conservar el semen. Los óvulos son muy delicados y sufrían bastante en el proceso de congelación. Muchos se malograban al ser descongelados y otros eran inviables para lograr un embarazo por reproducción asistida. La vitrificación, una técnica que incorporamos en 2008, no produce cristales de hielo y conserva el óvulo en perfectas condiciones durante largos periodos de tiempo. De hecho, las últimas evidencias apuntan que los óvulos vitrificados son tan buenos como los frescos a la hora de conseguir una gestación asistida.

Gracias a la vitrificación las mujeres pueden plantearse retrasar su maternidad por motivos sociales o postergarla por motivos médicos, concretamente en el caso de recibir un diagnóstico de cáncer y necesitar tratamientos de radio y quimioterapia que afectan negativamente a la fertilidad. En este aspecto, la vitrificación ha hecho posible que estas pacientes puedan preservar su fertilidad antes de iniciar el tratamiento oncológico y ser madres después de finalizarlo.

Técnicas de microinyección para ICSI. Hace 25 años, los varones con calidad seminal muy baja estaban abocados a usar semen de donante. Gracias a estos procedimientos, con muestras de semen muy pequeñas (incluso extraídas directamente del testículo) podemos llevar a cabo el procedimiento de reproducción asistida con semen propio.

Miren MandiolaSistema Timelapse. Este ingenio tecnológico aglutina las ventajas del incubador, del microscopio y del sistema de cámara rápida tan utilizada en cinematrografía y fotografía para mostrar de modo más breve fenómenos que normalmente suceden a velocidad muy lenta.

El Timelapse permite imitar de la manera más fiel posible el entorno en el que se empieza a desarrollar un embrión hasta que anida en el útero, que no es otro que la trompa de Falopio materna. Gracias a este incubador podemos observar la evolución del embrión en unas condiciones estables que facilitan todo su desarrollo. El resultado son mejores embriones y una mejor selección de los mismos para los procedimientos de reproducción asistida. Esto redunda, tal y como hemos comprobado en nuestra unidad, en una mayor tasa de embarazos.

Avances genéticos. Los avances que se han producido en genética han sido muchos y se han producido a gran velocidad. Prácticamente todas las áreas de la Medicina se han visto beneficiadas de estos progresos. Concretamente, en reproducción asistida nos han permitido hacer Diagnóstico Genético Preimplantacional, es decir, estudiar previamente los embriones, seleccionar los que están libres de enfermedad y eliminar patologías hereditarias de todo el árbol familiar. El Consejo Genético Reproductivo es algo cada vez más frecuente porque, afortunadamente, podemos ofrecer alternativas para una planificación familiar más consciente.

Cambios sociales

Hace 30 años era muy difícil que una pareja con problemas para engendrar descendencia buscase ayuda médica. Es más, se daba por hecho que la única responsable de la infertilidad era la mujer y si los hijos no llegaban de forma natural se aceptaba con más o menos resignación o frustración o se recurría a otras vías, como la adopción.

Actualmente, sabemos que el 40% de los casos de infertilidad se deben a problemas femeninos, otro tanto es por factores masculinos y el 20% restante es de origen desconocido. Afortunadamente, se han superado muchos tabúes en torno a la reproducción y cada vez más gente acude a buscar ayuda especializada cuando detecta que puede haber obstáculos para tener hijos.

Asimismo, ha habido cambios en los perfiles de los pacientes, que ahora son mucho más diversos.

Por un lado, nos encontramos con mujeres; tanto en pareja como las que prefieren ser madres en solitario, que rozan los 40 años (la media en nuestra unidad es de 39) y que han postergado la maternidad por motivos económicos, sociales, laborales, sentimentales… A este colectivo de pacientes le resulta difícil aceptar que se encuentran en una etapa vital plena pero que eso no se traduce en una ventana fértil más amplia. En definitiva, y en lo relativo a la fertilidad femenina, los 40 no son los nuevos 30.

Retrasar la maternidadPor ese motivo, los especialistas recomendamos recabar más información en las revisiones ginecológicas periódicas acerca de factores como la reserva ovárica y los plazos que tenemos que tener en cuenta para evaluar las probabilidades de ser madre. Bien para que preserven su fertilidad antes de los 35 años, que es cuando empieza a decaer de  forma progresiva, bien para que se planteen otras alternativas como la adopción de embriones o la donación de ovocitos.

También se ha normalizado la afluencia de parejas de lesbianas, que gracias a procedimientos como el método ROPA pueden compartir la maternidad de manera mucho más plena.

No queremos concluir sin antes daros las gracias por el apoyo que nos habéis brindado durante estos años de trayectoria y por el cariño que seguís mostrándonos cada día. Somos conscientes de que no todas las personas que acuden a nosotros con la esperanza de tener un bebé logran su objetivo, pero seguimos investigando y trabajando cada día para que consigáis vuestro sueño. Gracias por todo ¡y a por los siguientes 25 años!

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